Para haberme inventado completamente esta realidad he de reconocer, pese a lo que ello supone para mi orgullo, que no me ha salido del todo perfecta. Tiene un error que viene y va. Normalmente se va y vuelve de manera efímera … Pero definitivamente ahí está, dando vueltas de manera circular alrededor de mi cuerpo,torturando mi mente:
“Toma el color azul … ¿Lo tienes? ¿Lo ves? Pues eso es lo máximo que podrás hacer: verlo, observarlo y desearlo. “
Pensamiento propio de personas mediocres que se anula por completo cuando mi prepotente esencia llega para poner orden:
“Yo me hice perfecta y como ser perfecto puedo tener toda la cantidad de color azul y en las tonalidades que yo desee.”
Al resumir en esta última afirmación mi propia filosofía de vida, no pude negarme a aceptar el fascinante reto que suponía dicho color, porque no hay sensación mejor que sentirte fascinada … Fascinada por tu propia vida. Y la vida, por si aún no queda del todo claro, está hecha para las personas de color azul.
Claudia Ibáñez. 02/02/2012
No hay comentarios:
Publicar un comentario