[...] Y cuando está casi al borde del precipio se da cuenta de que está detrás, que siempre ha estado ahí, para que no caiga. Apretando. Con fuerza, para que nada malo pueda pasar. Entonces se acerca a la línea que separa la vida de la muerte y lo ve de otra manera. Lo ve filosófico. Lo ve sorprendente e inspirador. Lo ve como nunca nadie le había enseñado a verlo [...]
(To be continued)
LOVE LET ME GO
jueves, 26 de julio de 2012
sábado, 19 de mayo de 2012
- Creo sinceramente que me equivoqué de tiempo y de lugar. Me equivoqué con mis palabras y con las tuyas. Me equivoqué contigo y con mi sensación. Aunque a veces, no tener algo es la mejor forma de tenerlo siempre.
+ ¿Y ahora? ¿Tampoco te gusta ahora?
+ ¿Te gusta Tchaikovsky?
- No
(Suena la música.Se crea otra vez el caos en su cabeza)
lunes, 30 de abril de 2012
Siempre se despierta temprano, sin embargo, suele levantarse tarde. La razón es, simplemente, darle tiempo a su humor. Por ello, cuando madruga, ya lleva varias horas de ventaja. Sufre de insomnio y siempre busca una buena razón para levantarse. Cree fielmente en el destino, de hecho, es lo único en lo que cree después de lo que le ha demostrado la vida. Como quién cree en Dios para dar respuesta a sus problemas, cree en el destino. Una manera absurda de darle explicación a todo. Una manera absurda que encontró para darle tregua a su cabeza cuando ésta no paraba de maltratarse continuamente. A veces piensa que la vida fue el primer teatro existente y que éste, no es sino un guión dentro de otro aún más complejo y maquiavélico. Como consecuencia, se cree personaje de ese gran teatro que es la vida, y no para de interpretar, convenciéndose de que, algún día, mejorará su papel y optará al de protagonista. No lo sabe, pero será protagonista. Pero aún no lo sabe.
La idea del amor es algo que siempre idolatró cuando se convierte en algo que no puede conseguir. Ama, por encima de todo, lo platónico y, por lo tanto, su destino está condenado a lo trágico.
Una de sus palabras favoritas es lugares. Es una palabra que contiene infinitos significados. Cuando distintas personas oyen la palabra lugares, ninguna imagen creada en su cabeza es la misma. Ninguna de ellas piensan en la misma persona, ni en el mismo momento, ni en el mismo sentimiento. Siempre ha sentido fascinación por esa palabra. A veces, siente que tiene una extraña conexión con personas desconocidas. Piensa que, cuando pulsa el interruptor de la luz, alguien en algún lugar del mundo lo hace al mismo tiempo y no puede evitar sentir un creciente interés por las extrañas conexiones que se crean, siempre, por alguna inexplicable razón.
En numerosas ocasiones se aferra a la fantasía para escapar de su absurda realidad. Sin embargo, cree que si admira tanto dicha fantasía es porque, como siempre, sientre atracción por lo inalcanzable. Aún así, cuando no puede dormir, pone música y su imaginación echa a volar. Siempre ha poseído una envidiable imaginación aunque en ocasiones, ésta, acaba por convertir su carácter al nihilismo. De hecho, en ocasiones sufre de un tremendo nihilismo existencial que acaba ahogando su cabeza en lo más profundo de la realidad.
Cuando esto sucede, recurre, como no, al destino. Cree que el destino encontrará esa solución necesaria a sus continuos e insoportables cambios de humor. A su repentina necesidad de soledad de vez en cuando.
Y así será. Aunque aún no lo sabe. Como tampoco sabía que, en contra de todo pronóstico, remontaría el vuelo cierto día para volar más alto que los demás y no volver a poner los pies en el suelo nunca más. Claudia 30/04/2012
domingo, 15 de abril de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
Mi realidad
Para haberme inventado completamente esta realidad he de reconocer, pese a lo que ello supone para mi orgullo, que no me ha salido del todo perfecta. Tiene un error que viene y va. Normalmente se va y vuelve de manera efímera … Pero definitivamente ahí está, dando vueltas de manera circular alrededor de mi cuerpo,torturando mi mente:
“Toma el color azul … ¿Lo tienes? ¿Lo ves? Pues eso es lo máximo que podrás hacer: verlo, observarlo y desearlo. “
Pensamiento propio de personas mediocres que se anula por completo cuando mi prepotente esencia llega para poner orden:
“Yo me hice perfecta y como ser perfecto puedo tener toda la cantidad de color azul y en las tonalidades que yo desee.”
Al resumir en esta última afirmación mi propia filosofía de vida, no pude negarme a aceptar el fascinante reto que suponía dicho color, porque no hay sensación mejor que sentirte fascinada … Fascinada por tu propia vida. Y la vida, por si aún no queda del todo claro, está hecha para las personas de color azul.
Claudia Ibáñez. 02/02/2012
viernes, 28 de octubre de 2011
The death of you and I. The death of love.
¿He muerto? Me encuentro descendiendo al segundo círculo del infierno. Ya he oído hablar de esto antes. El círculo de la lujuria. Y avanzo entre no se muy bien qué. No consigo diferenciar alguna forma conocida salvo llamas y llamas y llamas ... Y por lo tanto calor. Sofocante calor. Avanzo y llego a una especie de pasillo. Los límites del pasillo dan a un precipicio enorme, tan alto que solo consigo ver oscuridad cuando me asomo a este. Y al final del pasillo, como era de suponer, el diablo me mira atento sin perder detalle de mis movimientos. No es como yo creía. Es aparentemente humano, alto, y con un pelo negro que rebasa un poco más de la altura de los hombros. Solo hay una cosa que lo hace diferente del resto de los mortales: Su mirada. La más fría que había visto hasta ese momento. Capaz de hacerte dudar si seguir avanzando hacia él o ir directamente hacia el precipicio. Me decido por él. Y ahí le tengo, frente a frente. Mirada fría con mirada fría.
-¿Sabes por qué estás aquí? -Me dice.
+ No. -Digo yo sin que se note en mi voz que nunca he tenido tanto miedo.
- Prácticamente te has ganado mi puesto con tus acciones en la tierra. Y dichas acciones aquí son inmortales. Por lo tanto, yo te he considerado un ser superior capaz de soportar la ordinaria y mediocre vida terrestre y capaz de vivir aquí, en el círculo de la lujuria siendo mi mano derecha y disfrutando de placeres de los que ni oirías hablar en el paraíso.
Habla bajo, con una voz capaz de hipnotizar a cualquiera. Acaba de hablar y sonríe, una sonrisa de triunfo, de soberbia, de saberse superior.
+ Soy consciente y respondo antes mis acciones en la tierra pero como yo, habrá miles que se merezcan estar aquí. ¿Por qué yo?
- Porque no lo concibes como algo malo. Sabes que no vas a estar mal aquí. Sabes que el paraíso no es para gente como tú. Te expulsarían de allí al poco tiempo, como hicieron conmigo. He de decirte que no todo es lo que aparenta ser y este es un buen caso de ello. Yo habité allí y no deja de ser un lugar de escasas libertades. Aquí, tendrás todas las que quieras en la cantidad que desees.
+ ¿Quién eras tú antes de llegar aquí?
- Era y soy lo que tú ya sabes. No necesitas que te lo confirme, lo sabes desde que me has visto. Era y soy lo que más temes y anhelas. ¿Te parece contradictorio que esté aquí verdad? Estoy aquí por la misma razón que tú. Deje de creer pero no de anhelar y esa fue mi condena. Me destiné a todo tipo de placeres para alejarme de mí mismo. Y hubo momentos en que lo conseguí y otros en los que desee no haberme conocido nunca. Al igual que tú contigo misma. No es fácil ser algo que odias. Pero tú y yo hemos sido especialistas en escondernos bien. -Me dice volviendo a poner otra vez esa sonrisa ...
+ Entonces eres... ¿Sabes que no te volví a encontrar? Tal vez porque una parte de mí ya no creía en nada o tal vez porque buscaba algo que tenía que estar en mí misma pero te aseguro que fue un camino tortuoso.
- Créeme, lo sé. Bienvenida.
Y ambos sonreímos como dos viejos conocidos.
Claudia 27/10/2011 19:59
-¿Sabes por qué estás aquí? -Me dice.
+ No. -Digo yo sin que se note en mi voz que nunca he tenido tanto miedo.
- Prácticamente te has ganado mi puesto con tus acciones en la tierra. Y dichas acciones aquí son inmortales. Por lo tanto, yo te he considerado un ser superior capaz de soportar la ordinaria y mediocre vida terrestre y capaz de vivir aquí, en el círculo de la lujuria siendo mi mano derecha y disfrutando de placeres de los que ni oirías hablar en el paraíso.
Habla bajo, con una voz capaz de hipnotizar a cualquiera. Acaba de hablar y sonríe, una sonrisa de triunfo, de soberbia, de saberse superior.
+ Soy consciente y respondo antes mis acciones en la tierra pero como yo, habrá miles que se merezcan estar aquí. ¿Por qué yo?
- Porque no lo concibes como algo malo. Sabes que no vas a estar mal aquí. Sabes que el paraíso no es para gente como tú. Te expulsarían de allí al poco tiempo, como hicieron conmigo. He de decirte que no todo es lo que aparenta ser y este es un buen caso de ello. Yo habité allí y no deja de ser un lugar de escasas libertades. Aquí, tendrás todas las que quieras en la cantidad que desees.
+ ¿Quién eras tú antes de llegar aquí?
- Era y soy lo que tú ya sabes. No necesitas que te lo confirme, lo sabes desde que me has visto. Era y soy lo que más temes y anhelas. ¿Te parece contradictorio que esté aquí verdad? Estoy aquí por la misma razón que tú. Deje de creer pero no de anhelar y esa fue mi condena. Me destiné a todo tipo de placeres para alejarme de mí mismo. Y hubo momentos en que lo conseguí y otros en los que desee no haberme conocido nunca. Al igual que tú contigo misma. No es fácil ser algo que odias. Pero tú y yo hemos sido especialistas en escondernos bien. -Me dice volviendo a poner otra vez esa sonrisa ...
+ Entonces eres... ¿Sabes que no te volví a encontrar? Tal vez porque una parte de mí ya no creía en nada o tal vez porque buscaba algo que tenía que estar en mí misma pero te aseguro que fue un camino tortuoso.
- Créeme, lo sé. Bienvenida.
Y ambos sonreímos como dos viejos conocidos.
Claudia 27/10/2011 19:59
lunes, 10 de octubre de 2011
- Voy a escucharte pero solo un inconsciente instante interminable ...
+ Llevo mucho tiempo queriendo oír eso, tus atractivas contradicciones ... Solo pretendía hablarte de este frío en mí que también es interminable y que amenaza con acompañar al invierno, haciéndolo más gélido aún. Porque sí, porque aquí es invierno todos los días desde que te fuiste. Yo soy el desamor y el desamor es el invierno. Y veo la primavera, florecer, a lo lejos ... Me queda muy lejos el olor de sus árboles, de sus flores, de sus mañanas, las verdes praderas ... Tú eres la primavera. Tú eres el amor y el amor es la primavera. Lo ideal sería salir corriendo del crudo invierno e ir directa a tus vivos colores, a tus soleadas mañanas, pero algo me lo impide. Quiero hacerlo créeme, pero no puedo, no sé cómo. Nunca dejé de verte, la primavera pasaba frente a mí, todos los días, en diversas situaciones, en diversas circunstancias, tan aparentemente accesible ... Pero no para mí, yo no podía acercarme. Y estaba tan cerca ... Y cuando lo intentaba, el invierno, esa parte de mí que surgió cuando te fuiste, me volvía a recordar que la primavera no volvió a buscarme el año anterior, ni el otro, ni el otro tampoco. Que probablemente no vendría este. Que nunca volvería a buscarme. Que estaría condenada a vagar por los rincones del desamor, por los pasadizos de mí misma, entre paredes gélidas, pisando el hielo, cortándome como si se tratase de cristal para no olvidar lo que es el dolor, para recordarte, para recordar el amor, para recordar la primavera.
Claudia. 10/10/2011 21:35
+ Llevo mucho tiempo queriendo oír eso, tus atractivas contradicciones ... Solo pretendía hablarte de este frío en mí que también es interminable y que amenaza con acompañar al invierno, haciéndolo más gélido aún. Porque sí, porque aquí es invierno todos los días desde que te fuiste. Yo soy el desamor y el desamor es el invierno. Y veo la primavera, florecer, a lo lejos ... Me queda muy lejos el olor de sus árboles, de sus flores, de sus mañanas, las verdes praderas ... Tú eres la primavera. Tú eres el amor y el amor es la primavera. Lo ideal sería salir corriendo del crudo invierno e ir directa a tus vivos colores, a tus soleadas mañanas, pero algo me lo impide. Quiero hacerlo créeme, pero no puedo, no sé cómo. Nunca dejé de verte, la primavera pasaba frente a mí, todos los días, en diversas situaciones, en diversas circunstancias, tan aparentemente accesible ... Pero no para mí, yo no podía acercarme. Y estaba tan cerca ... Y cuando lo intentaba, el invierno, esa parte de mí que surgió cuando te fuiste, me volvía a recordar que la primavera no volvió a buscarme el año anterior, ni el otro, ni el otro tampoco. Que probablemente no vendría este. Que nunca volvería a buscarme. Que estaría condenada a vagar por los rincones del desamor, por los pasadizos de mí misma, entre paredes gélidas, pisando el hielo, cortándome como si se tratase de cristal para no olvidar lo que es el dolor, para recordarte, para recordar el amor, para recordar la primavera.
Claudia. 10/10/2011 21:35
lunes, 19 de septiembre de 2011
martes, 13 de septiembre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
